Artículo uno: Hank os odia a todos

CALIFORNICATION

Hank Moody consiguió la fama con una gran novela (DIOS NOS ODIA A TODOS) que acaba de ser llevada al cine (ESA PEQUEÑA COSITA LLAMADA AMOR) en una producción muy exitosa, y protagonizada por Tom y Katie.
Hank odia la película, no es capaz de escribir nada nuevo porque su musa, su ex novia Karen, le dejó y se ha prometido con otro, comparte el cuidado de una niña de doce años… su vida es la de un auténtico fracasado.
El escritor lleva una vida de excesos (juergas y sexo) mientras lucha torpemente por recuperar a su amada familia.

Precedida de cierta polémica por su arrebatador inicio, Californation ha ido desde entonces acompañada de ese halo de transgresión, sexo explícito y temática adulta valiente. Sin embargo, esto no es más que la superficie, la palabrería vacua que emplean críticos que probablemente ni siquiera han visto la serie. Californication en realidad es mucho más, y también mucho menos, que toda esa fachada.
Una vez comprobado que no estamos ante una producción revolucionaria como quieren vendérnosla algunos, sino ante una historia clásica muy bien revisitada, podemos disfrutar una historia en la que se ha puesto mucho mimo y que funciona muy bien en gran medida gracias a la exquisita construcción de los personajes principales. Hank es un inmaduro incapaz de retomar su camino, Karen quiere asentar la cabeza con un padre de familia estable, digno, y Becca, la joven hija, desea que sus padres vuelvan a unirse y amarse. Como digo, nada nuevo, pero es más que suficiente para elaborar una comedia dramática llena de diálogos ingeniosos y ágiles que mezclan partes más o menos iguales diversión y perlas de sabiduría. Como en la vida real, el amor es hermoso y doloroso a la vez, y los guionistas saben transmitir muy bien todos los sentimientos y emociones, los errores de los seres humanos, sus virtudes, sus aspiraciones… Los personajes resultan encantadores, sus aventuras oscilan entre el idilio y el delirio y enganchan con facilidad. Las relaciones entre Hank, Karen y Becca prácticamente valdrían para sustentar toda la serie, pero pronto se añade con acierto la también tumultuosa vida amorosa y sexual de su amigo y editor, Charlie, con los problemas con su esposa y los líos con su joven secretaria. Es una lástima sin embargo que se haya dado tan poca importancia al prometido de Karen, quien parece un simple maniquí, casi una parodia de personaje que solamente sirve para complementar los vínculos entre los protagonistas.
El dinamismo de los capítulos, donde se aprovecha muy bien los escasos veinticinco minutos del formato que han decidido emplear, ayuda a que la serie sea un producto muy fácil de disfrutar. El humor se encauza de maravilla en las tramas de amores y problemas personales, mientras que el sexo, tratado generalmente con un tono desenfadado y casi surrealista que marca el sello personal de la serie, termina por redondear un entretenimiento de primer nivel.



 

¿Por qué hay que ver Californication?

1- Porque Duchovny supera su papel de Mulder en Expediente X y se le recordará definitivamente por su papel de Hanks, el escritor libertino y mujeriego. Nunca creí que me gustara alguien más que Fox Mulder, pero ahí está Hank Moody…

2- Porque su argumento es uno de los más trillados que existen, el del solterón acabado que intenta recuperar su familia, a la que todavía quiere, mientras lleva una vida algo mísera y repleta de excesos que nos son mostrados sin disimulo ni censura alguno.

3- Por su música. Hay constantes guiños a cantantes y letras de canciones, como ésta de Bob Dylan a la que hace referencia Duchovny para animar a su hija. La niña tiene su propio grupo de rock (hay una actuación muy punkera), toca la guitarra (se enamora de su profe) y lo lleva en los genes porque la propia madre tuvo también su banda. Hay un homenaje a los discos de vinilo (Hanks los prefiere al cd) que pone los pelos de punta. El vinilo tenía algo de humano.

4- Por la aparición de Henry Rollins, cantante y sobre todo polemista que aquí hace una entrevista en su emisora de radio al prota en la que acaba Duchovny renegando de los blogs y de los blogueros (cuando él mismo hace uno). Esta autocrítica que hace de sí mismo el propio personaje (con esto y otras cosas) es de lo más inteligente que se puede pedir a un guionista.

5- Por el ataque a los valores religiosos aparece sólo en los sueños-pesadillas que tiene Hanks. Jesus es negro, su ex aparece como una monja, su nuevo ligue como un cura y hay tomate en la iglesia. Qué está bien, qué está mal, una constante que normalmente nuestro prota olvida.

6- Por la tensión sexual que se palpa en el ambiente por la ilusión de Hank por volver a recuperar a su musa, esa tensión mantiene al espectador en vilo.

7- Por los títulos de crédito. California, el sol, la buena vida, los coches descapotables y un sólo personaje, Hanks, con sus gafas de sol y su media sonrisa. Persigue unos folios que el viento se lleva, de una novela inacabada, tal vez metáfora de su propia vida hecha un desastre. Un escritor que depende de las críticas y un ser humano que también las tiene que aguantar por su estilo de vida.

8- Por los guiños a otras películas emblemáticas. Como Leaving Las Vegas. David Duchovny va por un pasillo de un supermercado, compra alcohol, va con gafas de sol, fuma, baila… Todo un icono, y Secretary: la secretaria de su editor (Hand Handler) hace un numerito a lo Betty Page sometida que no tiene desperdicio, muy a lo Maggie Gygenhall. La relación que tienen estos dos personajes es bastante curiosa e intenta romper ciertos tabúes sexuales que para muchos pueden parecer perversiones.

9- Por los diálogos, sarcásticos, ingeniosos, ágiles, idílicos, delirantes, sentimentales, emocionales, hilarantes, surrealistas, categóricos, irreverentes, sinceros, dinámicos, irónicos, inteligentes, cínicos, agresivos, soeces, ácidos… Y buen nivel lingüístico (a pesar de la repetición constante de “joder”).

10- Por el magnífico trazado del alter ego de Bukowski. Californication es la revisión, un rescate de los escritores malditos americanos del siglo XX,

11- Por el dinamismo de los capítulos, que se beben como chupitos de alcohol y que arden en la garganta igual de rápido que éstos.

12- Por las críticas descaradas a la sociedad en general y a los EE.UU. en particular.

13- Porque no tiene nada que ver con House (si a House le quitas las doce ironías -muy ingeniosas, eso sí- por capítulo del doctor House, apenas queda gran cosa).

14- Porque el protagonista es el icono de antihéroe, más borracho que noble, trovador de musas jóvenes calientes y de sirenas experimentadas, cuarentón con apariencias de buen chico, escritor que ha sido dado de lado por su afamada musa, irónico, amante de todas las mujeres, inteligente y cínico… a pesar de tener todas las papeletas para ser el malo o el chico al que nadie quiere, sucede justamente lo contrario: que todos lo adoran y lo necesitan.

15- Por la escena en la que el protagonista practica sexo con una monja bajo la mirada del señor Jesucristo en plena Iglesia (tras ese genial plano del apagado de un cigarro en agua bendita).

16- Por ser la serie más sucia de todos los tiempos.

17- Por desatar la ira de los católicos (múltiples asociaciones cristianas expresaron su profundo disgusto por la serie y el grupo Festival of Light afirmó que no les agrada “cómo se trata a la Iglesia católica”).

18- Porque cumple con las expectativas de irreverente y explícita.

19- Por el sex- appeal de la serie en conjunto y de cada uno de los personajes individualmente.

20- Porque David Duchovny aparece constantemente en calzoncillos, incluso con el culo al aire. Al personaje le viene que ni pintado porque Hanks no es un top model aunque tampoco está mal. Es libre y le da igual quien ronde a su lado. Es inconsciente y esta debilidad resulta muy atractiva…

21- Por su título, claro y contundente.

22- Por la difuminada –casi casi invisible- línea entre todos los contrapuestos. Así, por ejemplo recordemos que Charlie, quien no entiende por qué Hank no puede desechar sus malos hábitos y sentar la cabeza con una buena mujer, ya que a él le gusta vivir su vida siguiendo el camino correcto, su conducta en la intimidad contradice su tono moralista, causando problemas en su hogar.

23- Por lo mucho que dará de qué hablar.

24- Por resarcirnos de todo el sexo que Duchovny no tuvo con la agente Scully.

25- ¿He mencionado el culo de David Duchovny?

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